miércoles, 20 de abril de 2005

Yanko

Capítulo Primero

Bien, después de un cuarto de siglo, al fin lo encontré, busque este poema por todo ese tiempo. Mi hermano mayor lo recitaba con sus amigos (Lalo Vela, Gerardo Valverde y Eric Noseque) en sus noches de fiesta, mientras yo me escondía debajo de la mesa del comedor para poderlos escuchar. Así que ahora deseo compartirlo. Ojala les guste, es uno de mis favoritos.





El violín de Yanko
Poema de M. R. Blanco Belmonte

Madre la selva canta,
y canta el bosque y canta la llanura,
y el roble que a las nubes se levanta,
y la flor que se dobla en la espesura,
y canta y juega el viento en el camino,
y en el rubio trigal las amapolas,
y en el cauce el arrollo cristalino,
y los troncos, los tallos, las corolas,
la tierra, el cielo azul, la mar gigante
y las hierbas que bordan el barranco.
Madre, es una canción dulce y vibrante,
que a Yanko llega y que comprende Yanko.

Era Yanko un chicuelo,
más rubio y sonrosado que la aurora,
con los ojos tan puros como el cielo
y el alma cual de artista soñadora.
La música del campo lo atraía...,
adivinaba un himno en los rumores,
que el viento recogía
al besar los arbustos y las flores,
y en el gorjeo matinal del ave,
y en el silencio de la noche grave
y en cáliz gentil de la violeta,
hallaba una canción tierna y sin nombre,
la canción sacrosanta del poeta
que apenas puede comprender el hombre.

Siempre que del mesón en la cocina
brotaban los armónicos raudales
de un violín cuya nota cristalina
es dulce cual la miel de los panales,
él escuchaba con sublime encanto
esa canción de arrullador cariño,
y con los ojos húmedos de llanto,
"quién tuviera un violín ", pensaba el niño.

La voluntad emperatriz altiva,
prestó a Yanko inventiva
para hacer un violín débil, crujiente,
cual hecho de un caballo con las crines
y con ramas de verdes limoneros;
violín tan semejante a los violines
como un trozo de vidrio a los luceros…
Mas, ¡ay!, en tal violín fue el llanto queja,
y fue la queja destemplado grito:
¡Cual ruiseñor no gime la corneja
ni anida la endecha seductora
en un violín que llora cuando canta,
en un violín que chilla cuando llora!

Una noche estival toda fulgores,
al entreabrir sus párpados el cielo,
y al entornar sus cálices las flores,
arriesgóse el chicuelo
a entrar en la cocina,
y a impulsos de sus ansias ideales
tomó el rico violín de voz perlina
y le arrancó torrentes musicales.
Los peones: "al ladrón", despavoridos
gritaron, despertándose del sueño
y sordos a los ruegos y gemidos,
feroces maltrataron al pequeño.

Agonizaba Yanko. En su agonía,
Febril y estertoroso, repetía:
"Madre la selva canta,
y canta el bosque y canta la llanura,
y el roble que a las nubes se levanta,
y la flor que se dobla en la espesura,
y las alondras al emprender el vuelo,
y las hierbas que bordan el barranco".
Y al expirar el niño, en noble anhelo,
Dijo: "¿Verdad, mamita, que en el cielo
Dios le dará un violín al pobre Yanko?









Google




17 comentarios:

Selene dijo...

Muy uenas tardes, o dias dependiendo del caso;
Resulta ser que mi mamá recitaba ese poema cuando o era más niña y al igual que usted, me encantaba y hechizaba con sus prosas.
Sin embargo resulta ser que ella lo recitaba con ciertas diferencias; ahora bien, quería preguntar la fuente de donde encontró este encantador poema, que si bien quiero aprender yo y ya se una buena parte, me gustaría aprenderlo enteramente como el original lo describe y por ello presento esa question.

Muchas gracias por su tiempo

Sanoja dijo...

Hola Selene!
Me gustaria decirte que lo encontre en un libro de mi madre, que ella tenia cuando pequeña y que habia perdido en un baul viejo (Que dicho libro si existe!), pero no. Lo que si es cierto es que despues de buscarlo incansablemente en libros, bibliotecas y revistas, lo encontre en Internet (:OS) hace unos años, en ese tiempo no habia tantas referencias como ahora a este (es mas, creo que todavia nadia conocia google), y de hecho solo encontre 2 referencias. Ambas coincidian con este poema y con mi memoria de el. Asi que espero no desilucionarte, pero si buscas, encontratas muchas referencias a este poema con variaciones (inclusive hay una pelicula con este nombre), posiblemente alguna de ellas sea mas fiel a la que recuerdas de cuando tu madre te lo recitaba (maravillosa historia la tuya, deberias enviarme el poema como lo recuerdas). De cualquier forma agradezco tus comentarios y si tienen algun gran poema o buscas alguno, escribeme y lo buscamos o publicamos. Saludos.

Anónimo dijo...

Falta un verso. Después de "apenas puede comprender el hombre." Dice:

Cuando Yanko llevaba a los corderos
a apriscar en el heno de los prados,
escuchaba cantar a los romeros,
a los lirios morados,
a los lotos azules,
al ciprés y a los viejos abedules,
al jazmín entre las frondas escondido,
al pervinca oculto en los abrojos;
a las flores de plumas en los nidos,
y al beso amante de los labios rojos.

Gracias, por los recuerdos que me trajo este poema.

Anónimo dijo...

pues al parecer yo no soy tan aficionado de los poemas, a diferencia de ustedes. pero tamabien teng una historia que contarles, y es que mi nombre es yanko, mi madre lo copio del libro "el violin del yanko", un libro que fue de mi abuelo materno, nunca he visto el libro, pero despues me entere de que antes de publicar el libro, fue un poema. y que despues de haber hechola novela (libro), hicieron una pelicula del mismo titulo, pero siempre he buscado alguno de los tres sin obtener respuesta. solo el poema publicado en ya varias paginas de internet.
que tengan un buen dia, gracias...
pd. si saben donde podria conceguir el libro o pelicula me encantaria que me lo hicieran saber, ya que no he leido el libro ni he visto la pelicula:(
mi correo es planeta_ezkoria@hotmail.com

Rafael dijo...

UFF HERMANO RECUIERDOS DE ADOLECENCIA .
LES COMPARTO ESTE POEMA QUE TAMBIEN DECLAMABAMOS EN ESAS EPOCAS , PERO AHORA NOS APLICA MAS .
El padre

Mi negra.....¿te puedo hablar?
Ya los niños se han dormido
así que deja ese tejido que luego te equivocas.
Hoy te quiero preguntar porqué motivo las madres
amenazan a sus hijos con ese estribillo fijo:
¡ah, cuando venga tu padre!
Y con tu padre de aquí...y con tu padre de allá
resulta de que al final, al verme llegar a mí
ven entrar a caín y escapan por todos lados,
y yo que vengo cansado de trabajar todo el día
recibo de bienvenida una lista de acusados.
Tú empiezas con tus quejas y yo tengo que enojarme,
lo mismo hacía mi padre, cuando escuchaba a mi vieja,
entraba a fruncir las cejas apoyando a ese fiscal que
en medio del temporal se erigía en defensora.....
Lo mismo que tú ahora que siempre me dejas mal.
Si los perdono.....¡qué ejemplo! Es así como los educas
si los castigo..... ¡eres un bruto, no tienes sentimientos!
A mí... A mí que llegué contento y no tuve más remedio que poner
cara de serio y escuchar tu letanía,
a mí que me paso el día pensando en jugar con ellos.
Yo sueño con llegar a casa y olvidarme felizmente del trabajo,
de la gente y de todo lo que pasa.
Los hijos son la esperanza y el porqué de nuestras vidas,
por eso nunca le digas: ¡ah, cuando venga tu padre!
No quiero encontrar culpables, quiero encontrar alegría,
que no me pongas de escudo como lo hacía mi madre
que consiguió que a mi padre lo imaginara un verdugo,
él llegaba y te aseguro que se acababan las risas
y en lugar de una caricia o hablarle como un amigo,
lo miraba compungido presintiendo una paliza,
y el pobre que me entendía sacudiendo la cabeza,
escuchaba con tristeza lo que mi madre decía, y que él de
sobra sabía:
¡que con éste no se puede! ¡que trajo las suelas rotas!
¡que la calle.......... La pelota! ¡que me saca las canas verdes!
¡a la cama sin cenar! Aburrido me ordenaba,
mi madre me consolaba y yo le culpaba a él.....
A él que había llegado recién de trabajar cansado
y ya lo había abrumado con todas mis travesuras.
Los hijos nunca analizan el sentimiento del padre
porque el brillo de la madre es tan grande que lo eclipsa,
sólo le hacemos justicia cuando nos toca vivir
a nosotros el problema.
¡ay, si mi padre viviera! ¡qué recién lo comprendí
y porqué nunca me dijo lo mucho que me quería,
si hoy yo sé cómo sufría al ver enfermo a su hijo,
porque me miraba fijo.
El primer pantalón largo y sé que hasta me habrá
besado cuando ya estaba dormido.
Hoy que todo lo comprendo por qué no estás aquí ahora
para abrazarte bien fuerte viejo lindo y ofrecerte mi cariño
a todas horas.
Ves a tu hijo que llora pero llora con razón
porque te pide perdón al pensar en esos días
en que ciego no veía que eras todo corazón.
Déjame negra que llore, es tan lindo desahogarse
veamos qué hacen nuestros futuros señores.
¡mira esos pantalones! ¡tapa un poco a la niña!
Si, ya sé, no me lo digas hoy se fue a la calle sola,
acuéstate rezongona... Mañana, mañana será otro día.

Anónimo dijo...

Ay,he encontrado por fin despues de muchos años este hermoso y acongojador Poema.doy gracias a esta maravilla de Internet,y bendigo a tan insigne poeta por escribir algo que llega al corazon y que es bueno que asi sea en estos tiempos en ya no se estudia poemas que con su filosofia nos dejaba tanta moraleja.Felicidades a quien aman lolirico y clasico

María Angélica dijo...

María Angelica , hace 53 años recité El violín de Yanco en una fiesta escolar de fin de año, yo terminaba sexto grado, aún lo recuerdo, no sabía donde encontrarlo y, oh maravilla, está en Google, gracias a quén lo publicó yo lo recordaba pero habá olvidado algunas estrofas, nuevamente gracías, fue un volver a vivir.

Agente dijo...

Mi nombre es Yanko, soy de Chile. Este poema lo recitaba mi bisabuela y mi abuelo

Anónimo dijo...

ESTA POESIA LA DIJE JUNTO A MIS COMPAÑERAS ESTANDO EN LA PRIMARIA, HACE MUUUUUUUUUUCHOS AÑOS. Y HASTA LA FECHA RECUERDO EL CORO, QUE X CIERTO TUVIMOS PRIMER LUGAR, MI HERMANA MENOR CARACTERIZÓ A YANKO. ....MMMM CUANTOS RECUERDOS, GRACIAS X SUBIRLA A LA RED. SALUDOS

FLOR FONG dijo...

HOLA QUE LINDOS RECUERDOS CON ESTA POESIA EN CUARTO AÑO DE PRIMARIA GANE MI TROFEO DE PRIMER LUGAR, SIEMPRE GANE GRACIAS A DIOS Y DIJE MUCHAS POESIAS, CHAO

Anónimo dijo...

Este maravilloso poema lo declamó mi abuela toda su vida. El dia de ayer en la boda de una prima, Cande de 91 años,lo volvió a recitar. Desafortunadmante su memoria esta muy deteriorada! Sin embargo casi dijo el 60 por ciento del poema!!! Ya lo habia buscado antes pero al no saber el nombre del autor no habia dado con el. Ayer lo encontre la WEB y se lo lei completo... Se puso muy feliz!!! Muchas gracias por compartirlo!!! Alejandro Ortiz. Cancun Q Roo

leticia dijo...

soy leticia de argentina.
Desde mi niñez recite este poema, y tengo un libro que se llama las 100 mejores poesias para recitar que es de una editorial chilena, alli lo encontro mi madre y me lo enseño.Mis hijas lo oyeron, y mis nietos y sobrinos, es algo excelso para mi.Quien lo quiera tener, contactese conmigo al mail, letiscott@hotmail.com

Rainner dijo...

Que maravillosas historias me han compartido acerca de este poema, no cabe duda que tiene "magia". Os agradezco todos sus comentarios.

Anónimo dijo...

siempre, todo ano para Santa Ana, se celebraba mi abuelita Ana y se reunia toda la familia ,40 y tantos nietos de nueve hijos de mis abuelos mas nos cuantos amigos mas intimos de la familia. Era una fiesta grande y todo ano mi prima Miriam, la mayor de todos los nietos, hombres y mujeres,recitaba este poema y de lo que me recuerdo, era un lloriqueo madre y al ano siguiente y al proximo y asi todo ano, pedian a mi prima ....recita ese poema tan bonito.....y vuelta al lloriqueo, porque mi prima declamaba este poema con una teatralidad fuerte y lloraba copiosamente, lindo,lindo...lindos recuerdos que este poema me trajo, muchas gracias por publicarlo...yo soy Jorge...chao.....

maritza vargas dijo...

Hola, soy Maritza, de Antofagasta, Chile. Este poema lo descubrí en mi cuarto año de educación básica. Mi profesora la señora Glenda Gómez me lo enseñó y lo guardo en mi memoria como si fuera ayer cuando lo recité para un día de la Madre en mi colegio. Mi madre lloraba y sonreía, al igual que todas las madres del salón. Y este 10 de mayo de 2012, como apoderado del colegio de mi hija, es decir,30 años después, lo volveré a recitar para el acto de celebración. A los 9 años me parecía muy lindo, y ahora, a los 39, me parecen letras sublimes. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Hola !!! que maravilla la internet, de casualidad buscaba este poema que recitaba mi madre desde chica y LO ENCONTRE !!! Yo lo aprendi siendo muy niña, pero ahora veo que no lo se completo... que gratos recuerdos ... recuerdos muy lejanos ... ella ya tiene mas de 80 años y aun lo recuerda :) GRACIAS POR COMPARTIR , BESOS DESDE SAN JUAN - ARGENTINA

Lulú dijo...

Vivo en México.
Cuándo era niña, mi madre lo recitaba. Ella lo tenía escrito como recuerdo de su infancia. Yo lo aprendí y lo declamé en varias ocasiones. Lo recuerdo con algunas variantes, lo escribo como lo recuerdo.
Gracias.
El violín de Yanko
Poema de M. R. Blanco Belmonte

Madre la selva canta,
y canta el bosque y canta la llanura,
y el roble que a las nubes se levanta,
y la flor que se dobla en la espesura,
y cantan la oropéndola y el pino,
y en el rubio trigal, las amapolas,
y en el cauce, el arroyo cristalino,
y los troncos, los tallos, las corolas,
la tierra, el cielo azul, la mar gigante
y las hierbas al borde del barranco.
Riman una canción dulce y vibrante,
que a Yanko llega y que comprende Yanko.

Era Yanko un chicuelo,
más rubio y sonrosado que la aurora,
con ojos, tan puros como el cielo
y alma, cual de artista, soñadora.
La música del campo lo atraía...,
adivinaba un himno en los rumores,
que el viento recogía
al besar los arbustos y las flores,
y en el gorjeo matinal del ave,
y en el silencio de la noche grave
y en cáliz gentil de la violeta,
hallaba una canción tierna y sin nombre,
la canción sacrosanta del poeta
que apenas puede comprender el hombre.

Cuando Yanko llevaba a los corderos
a apriscar en el heno de los prados,
escuchaba cantar a los romeros,
a los lirios morados,
al ciprés y a los viejos abedules,
a los lotos azules,
A la primicia oculta en los abrojos;
a las flores de plumas en los nidos,
y al beso amante de los labios rojos.

Siempre que del mesón, en la cocina,
brotaban los armónicos raudales
del violín cuya nota, cristalina,
es dulce cual la miel de los panales,
abandonaba Yanko el pobre lecho, como el gilgero, la oquedad del tronco
y fascinado, comprimiendo el pecho, escuchaba al violín, que dulce o ronco, iba fingiendo con sublime encanto
una canción de arrullador cariño,
y con los ojos turbios por el llanto,
"quién tuviera un violín ", pensaba el niño.

La voluntad emperatriz altiva,
Tirana omnipotente,
prestó a Yanko inventiva
para hacer un violín débil, crujiente,
cuál hecho de un caballo con las crines
y con ramas de verdes limoneros;
violín tan parecido a los violines
como un trozo de vidrio a los luceros…
Mas, ¡ay!, que en su violín
fue el llanto queja,
y fue la queja destemplado grito:
¡Cual ruiseñor no gime la corneja!
No se labra sin mármol ni granito
La estatua brilladora en que
El genio triunfante se levanta y
No anida la endecha seductora
en un violín que llora cuando canta,
en un violín que canta cuando llora!

Una noche estival, toda fulgores,
al entreabrir sus párpados el cielo,
y al entornar sus cálices las flores,
arriesgóse el chicuelo a entrar
de aquel mesón, en la cocina,
y a impulso de sus ansias ideales
tomó el rico violín de voz divina
y le arrancó torrentes musicales
más puros que una fuente alabastrina,
más dulces que la miel de los panales.
Al escuchar la música, sonora,
Ladraron los mastines desvelados,
Gimió en su jaula el ave gemidora y
Mozos y criados “al ladrón”, “al ladrón”,
Despavoridos gritaron,
despertándose del sueño
y sordos a las voces y gemidos,
feroces maltrataron al pequeño.

Agonizaba Yanko. En su agonía,
Febril y estertoroso, repetía:
"Madre la selva canta,
y canta el bosque y canta la llanura,
y el roble que a las nubes se levanta,
y la flor que se dobla en la espesura,
y las alondras al tender el vuelo,
y las hierbas al borde del barranco".
Y al expirar el niño, en dulce anhelo,
Dijo: "¿Verdad, madre, que en el cielo
Dios le dará un violín tu hijo Yanko?

Lulú